Hola, soy Adela y tengo 28 años. Estoy felizmente casada y soy madre de hermosos hijos me llenan de alegría.
Hoy en día no tengo a mis padres conmigo, pero a ellos les debo todo lo que soy hoy; una persona de bien y siempre les estaré agradecida. Me adoptaron cuando era un bebé de 2 meses. Fue lindo porque ellos a mi me eligieron antes de que yo naciera.
Cuando mi madre biológica se enteró que estaba embarazada de mi su pareja, mi padre, la dejó. Ella todo que afrontar sola su embarazo y en ese momento conoció a mis padres. Ellos eran vecinos y vivieron con ella toda esta situación. Cuando vieron que ella no podía tenerme le hablaron y ella tuvo la dicha de pensar en mi y me dejó con ellos.
Mis padres anteriormente habían perdido un hijo. Y caí en un hogar lleno de amor para dar. Enseguida hicieron todos los trámites y fui declarada para todos como hija el matrimonio. Pasé una infancia hermosa, siempre supe la verdad, no tengo seguro como me dijeron que era adoptada pero si recuerdo que me hablaban desde muy pequeña y crecí con la verdad que me hizo valorar aún más todo el amor que me tenían y siempre les agradecí por haberme dicho la verdad y me sentí más especial aún en esa familia, mi familia, y a pesar de tener una hermana mayor, hija biológica, de mis papás, jamás hicieron diferencias entre las dos. Ellos fueron dos personas hermosas que me eligieron y yo a ellos como familia.
Siempre los amaré, siempre los recuerdo aunque ya no vivan. Hoy entiendo el amor que un hijo te pueda brindar al tenerlo en tu vientre y esas sensaciones… pero también sentí y siento que los padres que adoptan tienen ese amor especial, porque quieren a esos niños aún sin conocerlos y cuando se unen no hay mirada más tierna que se pueda comparar.
Espero que les haya gustado mi historia y que les sirva a otros. No es nada malo enterarse que sos adoptado ni decir a los hijos que lo son. La verdad es un gesto de amor.
Muchas gracias por este espacio, un saludo a todos,
Adela.{jcomments on}


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