La voz de los adoptados
EL SER HUMANO COMO CAPRICHO. Reflexión de La Voz de los Adoptados. Foto de Ana Obregón en gafas de sol con un bebé en brazos.

El ser humano como capricho

El pasado 20 de marzo llegaba a este mundo, cada vez más degenerado, una criatura inocente que sólo por el hecho mismo de haber nacido ya tiene como derecho fundamental e inalienable el ser protegida. Más allá de la controversia de la edad de Ana, de su poder adquisitivo, y sus privilegios de clase hacen que como ella otras muchas personas puedan formar familia a través de la gestación subrogada, o lo que es lo mismo, vientres de alquiler.

Nosotras las personas adoptadas sabemos que la adopción es una medida de protección a la infancia en la que debe primar de manera inequívoca el bien de los niños, niñas y/o adolescentes, por encima de todo. Por encima incluso, de las necesidades emocionales de los adultos que desean formar una familia por medio de la adopción.

En el caso de los vientres de alquiler, entendemos, que no existe una necesidad previa de un niño o niña a tener una familia ya que ese ser humano, aún no ha sido engendrado. En el caso de los vientres de alquiler, los hijos se hacen por encargo, previo deseo de los futuros padres o madres si la petición no se formula, ese bebé no nacerá, por tanto no habrá que protegerlo.

¿Alguien se ha parado a pensar, cómo vivirá esa niña el ser la hija de una señora de 68 años?¿Se ha parado Ana Obregón, en este caso, a pensar en cuánta atención requiere una persona recién nacida?¿Puede una persona que está atravesando un proceso emocional tan complejo como es el duelo, ofrecer estabilidad emocional a una persona que desde su primer día de vida ha sido separada de su madre biológica?

Desde la Voz de los Adoptados llamamos a la reflexión consciente, a todas esas personas que dicen que en lugar de haber “mandado a hacer” un bebé vía vientres de alquiler hubiese sido mejor que adoptara a un niño/a o adolescente porque le estaría dando una vida mejor.

Partiendo de la frase “El mejor regalo que puede hacer un padre/madre a un hijo/hija es estar bien” probemos a pensar si esa persona, que ahora con 68 años ha tenido una hija por vientre de alquiler, está realmente bien; como muestra algunas palabras de la propia Ana Obregón: “Un año más , es un año menos para estar juntos, mi amor”. Esta frase publicada hace sólo una semana en sus redes sociales quizá arroje pistas sobre la situación emocional de la actriz.

Teniendo en cuenta este punto de vista, ¿se podría afirmar que Ana Obregón hubiese sido ese apoyo emocional que una persona adoptada necesita? La respuesta rápida es no, la larga es NO porque la adopción es una medida de protección a la infancia y esta persona no ha tomado decisiones desde el deseo consciente de ser una madre entregada a ofrecer apoyo incondicional a su hija, sino desde su gran egoísmo y desde el gran dolor que supone el atravesar el duelo de la muerte de un hijo.

Como asociación que da voz a las personas adoptadas creemos que estas no pueden ser las bases para una adopción.

Por lo tanto, antes de decir “no compres, adopta”, queremos que se tenga en cuenta la experiencia vital de las personas adoptadas que buscamos visibilizar la realidad menos romántica de la adopción para que todos los futuros niños, niñas, adolescentes y adultos adoptados no sientan que tienen el deber de llenar el vacío de sus padres y madres adoptantes o como en el caso de Ana, su hija nacida a través de un vientre de alquiler.

EL SER HUMANO COMO CAPRICHO.
Reflexión de La Voz de los Adoptados.
Foto de Ana Obregón en gafas de sol con un bebé en brazos.

Varios comentarios

  • Totalmente de acuerdo con vuestra reflexión. Sólo añadir que una persona en las condiciones de Ana Obregón (edad y estado anímico) no hubiera conseguido un certificado de idoneidad, requisito indispensable para una adopción tanto nacional como internacional.

  • Esa es la clave: poner el foco en el niño o niña y sus necesidades y no en las necesidades (léase deseos y punto) del adulto.
    Gracias por el punto de vista.

  • Soy padre adoptivo y coincido totalmente con la idea de esta entrada. Por otro lado creo que llamar ‘vientre de alquiler’ a la gestación subrogada es un vulgarismo que juzga a las mujeres que deciden llevar a cabo un embarazo para otras familias y lo más peligroso, estigmatiza a los niños y niñas nacidas por esta técnica. Por supuesto creo que hace falta una regulación a nivel mundial para salvaguardar el derecho de las mujeres gestantes y los niños nacidos por gestación subrogada.