La voz de los adoptados

Anne Igartiburu y la mirada fallida sobre la adopción

El pasado jueves 17 de junio de 2021, la presentadora de televisión y actriz española, Anne Igartiburu, acudió como invitada al programa “El Hormiguero” de Antena 3, para promocionar el estreno de la película de animación “Spirit”, en la que participa dando voz al personaje de Cora. 

En el transcurso de la entrevista, el presentador del programa, Pablo Motos, le preguntó por sus hijos y concretamente por las hijas adoptadas, a través de adopción internacional.

En este punto de la entrevista, Anne relató su experiencia en el proceso de adopción como madre soltera de niñas, a las que se refirió como “niñas con patologías”. Patologías que calificó como “los extras que traen este tipo de niños”. Continuó planteando una comparación entre los niños adoptados y los coches de segunda mano: “con perdón de la comparación… es como cuando tienes un coche de segunda mano, que dices a ver lo que trae, pues son sorpresas de la vida que acoges…”. Declaraciones de las que fueron testigos y receptoras sus propias hijas, a quienes se había dirigido previamente enviándoles un saludo, ya que estaban viendo a su madre. Nos preguntamos si Anne es consciente de las consecuencias de la repercusión de sus palabras.

Desde la asociación La Voz de los Adoptados, a la que han llegado numerosos comentarios de personas adoptadas y de familias adoptivas mostrando su malestar por este mensaje, nos preguntamos cómo se habrán sentido esas niñas, comparadas por su madre con coches de segunda mano con averías ocultas. 

El presente comunicado se hace eco del impacto y del tremendo malestar provocado por tan desacertadas declaraciones, en voz de una figura pública como la mencionada y conscientes de la equivocada y traumatogénica percepción de la adopción transmitida al espectador.

Con una audiencia masiva, más de dos millones setecientos mil personas recibieron tan graves declaraciones, envueltas en un tono de normalidad, e incluso de ocurrencia graciosa. Entre ellas, madres y padres adoptivos y sobre todo, hijas e hijos adoptados.  

Sabido es que las declaraciones insensibles a experiencias o heridas traumáticas (como lo es en muchas ocasiones la adopción), vertidas por personas que se encuentran en una posición de privilegio, reabre y profundiza el trauma de los más vulnerables de la ecuación: los niños y niñas adoptados. Pero no sólo la suya, miles de madres y padres adoptivos pudieron también reexperimentar sentimientos de culpa y vergüenza, al verse forzosamente representados por tales declaraciones. La diferencia es que los adultos disponen de herramientas internas y externas para autorregular sus emociones desagradables intensas. Las niñas y niños no.

Sabido es que envolver un mensaje hiriente en un tono anecdótico lo minimiza y genera, además, una comunicación de doble vínculo. Minimizar el dolor lo aumenta. Y comunicar un doble vínculo, o como lo ha llamado el psicoanálisis, “el alimento envenenado”, es, denigrar con una sonrisa de amabilidad. O, ciñéndonos al caso aquí denunciado, despreciar a quien saludamos con afecto. 

Este tipo de doble mensaje daña a todos los niños del mundo. Su cerebro en desarrollo está más preparado para tomar como verdad la sonrisa, el tono de voz, la prosodia y las miradas cómplices, que las palabras. Pero las palabras están ahí. El resultado es que interiorizan un sentir en conflicto que no pueden desanudar: recuerdan la mirada afectuosa, pero también las palabras que vinieron después. Por su parte, los adultos que en su día fueron niños y niñas adoptados pueden reconectarse con intensos sentimientos de humillación, rabia e impotencia. 

Reacciones similares a las descritas se reactivaron con las declaraciones de Donald Trump durante su campaña electoral en 2016, y así lo puso de manifiesto en una entrevista concedida en 2018, el Doctor Kekuni Minton, referencia mundial en psicología del trauma. (https://sensoriomotriz.org/somos-supervivientes-del-trauma-kekuni-minton/).

Además, tal y como señala la Dra. Joyanna L. Silberg, especialista internacional en trauma y disociación infantil, el daño grabado y colgado en internet, resulta exponencialmente mucho más hiriente. Porque tal y como puntualiza, “las víctimas saben que esa humillación está ahí expuesta para siempre, y se podrá visitar”. No hay olvido posible.

El etiquetado de las personas como objetos resulta sabidamente nocivo. Minimizar el trauma retraumatiza. Personas privilegiadas como Anne, han de mostrar una mirada cuidadosa y sensible al referirse a las personas no privilegiadas de las que hablan, porque desde ese estatus de poder su palabra se toma como verdad y creemos que tal repercusión debe ir acompañada de una responsabilidad emocional acorde. Su voz llega a millones de personas; por contra, la de aquellos a quienes se refiere, no llega a nadie. Por ello es nuestro deber como sociedad antirracista amplificar las voces de las personas adoptadas por personas blancas.

Instamos a las partes responsables a subsanar este suceso como mejor consideren. Y remitimos los datos de contacto para aclarar cualquier contingencia.

Por último, desde La Voz de los Adoptados confiamos en que este comunicado abra una ocasión para la reflexión y la consciencia, imprescindibles en la vivencia de la adopción, y esperamos que sirva de incentivo a Anne, para continuar con su proceso de aprendizaje emocional y de sintonía con sus hijos. Nuestras puertas están abiertas para ofrecer ese crecimiento.

2 de julio de 2021

La Voz de los Adoptados / CNNAAE Málaga / Laia Muñoz Bover / Laura Romero – Sanitaria / Francisco Sánchez Serradilla – Psicólogo especialista en trauma y disociación

www.lavozdelosadoptados.es | info@lavozdelosadoptados.es 

www.cnaae.org | malaga@cnaae.org

Varios comentarios

  • Creo que sería mejor hablar con ella antes de emitir el comunicado. Es una mujer sensible y accesible. Mi hija procede del mismo centro que la suya y ayuda mucho. Es una sugerencia.

  • Buenas tardes,
    Como adoptada y rechazada, en ocasiones, por mi condición, no creo que Ane hiciera el comentario de forma malintencionada. Quizás no supo expresarse, pero sí que parece una gran torpeza por su parte y estoy de acuerdo con vosotros.
    Un saludo

  • Creo que tuvo un mal día y tendría que rectificar publicamente. Es una aberración comparar unos niños de primera y segunda. Gracias por este post y esta reflexión.

  • Los servicios sociales, que pagamos todos, deberían explicar a los futuros padres a lo que se enfrentan. Hace años no dedicaban ni una hora de su tiempo a eso, ni unos miserables folios. Pretender que la gente tome una decisión tan seria sin información es abocar los al abismo y la desesperación que supongo que es lo que le está pasando a esa señora. No es culpa suya. La iglesia hace cursos para todo, para hacer la comunión, para casarse….la administración debería tomar ejemplo, para eso pagamos impuestos